¿tampoco en las palomitas?.... no
¿en los tacos?... no
¿en el arroz?... no
¿en el elote?... no
¿con el pozole?... no
¿con la ting.... perdón: con el pollo, jitomate y cebolla?... no
y así la lista de todos los platillos que me pierdo por no ponerle un poquito de chile a las cosas, pero la razón es muy simple: mi abuela nos hacía de comer diariamente y tenía cuidado de no hacernos "sufrir" y lo hacía todo sin picante, pero lo que resultó es que nunca me acostumbré al arte del chile en la comida y ahora en verdad prefiero disfrutar un buen platillo sin tortura... sí, para mí es una tortura que mi lengua toque unos segundos una salsa que "casi no pica".
finalmente, lo único cercano al toque especial de una "salsa" que me gusta es el guacamole y claro que le espulgo los pedacitos de chile que encuentro... creo que al final sólo queda el aguacate... pero hoy fui a cenar con una excelente compañía y decidí pedir unos "tacos de requesón acompañados de guacamole de la casa".... aquí la foto de lo que no pude espulgarle nada... los dos trocitos de aguacate estuvieron ricos.
Ya se me antojó tu tacooooo!
ResponderEliminar